El espacio ocupa lo que antiguamente fue una cochinera vinculada a la carnicería del pueblo. Hoy es un lugar adaptado para el trabajo en remoto, con internet de alta velocidad, un ambiente tranquilo y todo lo necesario para concentrarse.
Las paredes de piedra mantienen una temperatura agradable durante todo el año y crean un espacio recogido donde resulta fácil entrar en modo trabajo.
Hay quienes vienen unas horas. Otros se quedan varios días o toda una temporada. Algunas personas se alojan en La Toza. Otras viven en la zona o pasan unas semanas en el valle y necesitan un lugar desde el que trabajar cómodamente.
Nos gusta reservar algunos momentos para conocernos mejor, intercambiar ideas y compartir aquello en lo que cada uno está trabajando. Simplemente creando un espacio en que las conexiones puedan surgen de forma natural.
Internet de alta velocidad.
Ambiente tranquilo y enfocado.
Acceso independiente.
Tarifas flexibles.